Este supercoche continúa la tradición iniciada con el mítico Ferrari 288 GTO de 1985, seguida por el F40 de 1992 y continuada con otra serie limitada, el F50, producido entre 1995-1997. Sólo 399 afortunados en el mundo recibirán un ejemplar del Ferrari Enzo. El resto de los mortales tendremos que conformarnos con soñar.
Las estadísticas de ambos son alucinantes. Más de 620 caballos, menos de 1300Kg de peso, toda la tecnología de competición al servicio de un único objetivo: crear el mejor ‘superdeportivo’ de calle la historia. ¿El resultado? Lógicamente el nuevo Enzo tiene la ventaja del recién llegado, pero en algunos apartados todavía no puede con el todopoderoso McLaren, como en el capítulo de velocidad máxima donde el F1 sigue siendo el rey (de nuevo, diferentes registros para diferentes unidades y publicaciones, pero en todo caso su record está en más de 240 millas por hora.) Al final el paso del tiempo es imparable y el Enzo se erige como ganador, con un nivel prestacional equivalente al F1 (salvo en velocidad máxima, pero ¡Hey!, ¿Quién necesita más de 218 millas por hora en un auto de calle?) pero con una facilidad de manejo superior.
Un Fórmula 1 para la calle. Para poner un poco de perspectiva en las cifras, empecemos diciendo que un deportivo como el Nissan 350Z, con 280 HP, necesita 14.4 segundos para cubrir un cuarto de milla. ¿Velocidad terminal? 100 millas por hora. Un clásico americano como el Corvette Z06 con 405 HP hace el ejercicio en 12.8 segundos con una velocidad terminal de 113 millas por hora. Un Dodge Viper del 2004 con 500 HP mejora los registros del Z06, con 12.2 segundos y una velocidad de 120 millas…pero necesitas más para jugar en la liga del Enzo. Sólo los mejores superdeportivos pueden medirse con el Enzo.
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